Bullying y series: un reclamo televisivo

El Bullying o acoso escolar es uno de los temas con los que más nos hemos sensibilizado como sociedad en los últimos años, y como todo tema de actualidad, se ve reflejado en el cine y la televisión. Según las productoras de Hollywood parece que el instituto que no tiene abusones/as y víctimas pertenece a otro planeta. Los “bullies” son los antagonistas preferidos de la pequeña y gran pantalla, en algunos casos representando un acoso escolar normotípico en la sociedad española (insultos, aislamiento social, motes, agresiones físicas leves…) y otros representando la sociedad más oscura de EE. UU., que puede ir desde meter a una persona en una taquilla hasta grabarle un nombre con una navaja.

Pero ¿es esta la realidad del Bullying? ¿Está bien representado o solo es una recopilación de los traumas y las pesadillas de los/as guionistas? ¿Podría sentirse una persona que sufre o ejerce Bullying identificada con aquello que nos vende Hollywood o es solo una manera de ganar audiencia fácil?

Para responder a estas preguntas, hemos decidido hacer un repaso de algunas de las series más populares de nuestros tiempos que contienen escenas de violencia entre iguales. Atención, esta revisión puede contener spoilers.

The Big Bang Theory. Risas enlatadas

The Big Bang Theory, que ya nos dijo adiós con su última temporada, ha sido un boom en cuanto a series de comedia se refiere y todo el mundo, la vea o no, ha oído hablar de ella. El argumento se centra en cuatro físicos, a cada cual más “friki”, cuya vida se tambalea con la llegada de una nueva y atractiva vecina, Penny, aspirante a actriz y que no tiene nada que ver con ellos.

El Bullying es uno de los temas presentes a lo largo de los capítulos. Como hemos mencionado, los protagonistas son la perfecta definición Hollywoodiense y estereotipada de lo que es ser un “friki” o “nerd”: inteligentes, poco atractivos, “raros”, con pocas habilidades sociales, devoradores de comics y videojuegos… Y aunque como espectadores/as somos fans de ellos, relatan en numerosas ocasiones traumas relacionados con el acoso escolar que sufrieron durante su crecimiento. Hacen referencia a motes, humillaciones e imaginativas e inhumanas jugarretas que debían soportar, como por ejemplo ser encajonados en una taquilla. Incluso en la actualidad de la serie, siguen recibiendo en más de un capítulo situaciones de acoso y violencia, como en el siguiente ejemplo:

Por su parte, Penny, es la contraposición, llegando a relatar incluso anécdotas que la sitúan como la matona de su instituto. Era la también estereotipa versión de chica guapa y popular que temían y a la vez admiraban el resto de personajes de la serie. En ocasiones, se ve como todavía impone respeto a sus compañeros y compañeras de pantalla. No obstante, Penny relata las anécdotas como bromas inocentes sin ser consciente del daño que suponían.

Esta serie es un claro ejemplo del uso del bullying como un tema normalizado en EEUU. No solo eso, sino que lejos de concienciar sobre el mismo, supone un porcentaje elevado de las bromas de la serie, y por si queda duda de ello, las risas enlatadas después de los relatos lo confirman.

Por muy fans que seamos de la serie, es una pena que un fenómeno televisivo con tantos fans no haya aprovechado su poder para concienciar de temas tan importantes.

Sex Education. Cómo enamorarte de tu agresor

Aunque la serie de “Sex Education” trate, valga la redundancia, de sexo, como se desarrolla en un ambiente escolar con adolescentes, también era obvio que iban a aparecer escenas de bullying.

En concreto, se centra en la relación de Eric, la víctima, y Adam, el acosador. El acoso escolar que se ve entre estos dos personajes conlleva principalmente maltrato verbal y amenazas, así como una total situación de indefensión en los principios de la serie por parte de la víctima, pero a lo largo de los episodios y por situaciones personales, Eric romperá con ese desequilibrio de poder y le plantará cara a Adam.

En la serie lo más interesante es como se centra en el personaje del agresor, para demostrar como la educación por parte de las figuras de apego puede afectar en cómo los hijos y las hijas se van a desenvolver en el mundo.

En el caso del padre de Adam, el director del instituto, lleva un modelo parental autoritario, caracterizado por la falta de afecto y un exceso de autoridad. Esto lleva a Adam a ser también autoritario, cuando el oprimido quiere convertirse en el opresor.

Sex Education consigue así demostrar que con en las situaciones de acoso es importante trabajar con los/as agresores/as y no solo “castigar” las conductas para trabajar qué problemas puede haber de trasfondo, la empatía y conductas prosociales.

No obstante, también ocurre algo muy turbio e incorrecto en la serie, y es que Adam y Eric acaban “liados”. Este se presupone como otro de los motivos por los que se produce la situación de acoso, ya que ambos son homosexuales, pero Adam no se atreve a aceptarlo, por lo que se centra en desahogar su frustración en Eric, quien expresa libremente y sin miedos su orientación sexual.

Que al final Eric y Adam acaben juntos, es algo que, a pesar de los problemas que pudiera tener Adam, no está bien justificado. Este hilo argumental acaba perpetuando situaciones de violencia dentro de las relaciones interpersonales y que no sean igualitarias. Como el mejor amigo de Eric, Ottis, protagonista de la serie, le dice que ha estado aguantando años de bullying, vejaciones y maltrato por parte de Adam y, ahora, no puede enamorarse de él.

Por tanto, hay cositas a mejorar de cara a posteriores temporadas.

“Stranger Things”, donde lo único normal es el bullying

Stranger Things, otro de los fenómenos televisivos de la mano de Netflix y de la cual aún podemos seguir disfrutando.

La serie se desarrolla en Hopkins, un pueblo estadounidense como otro cualquiera que se ve sometido a sucesos extraños como desapariciones, monstruos, efectos paranormales y una niña con poderes, Once, o como la llaman nuestros protas, Ce. Esta pequeña será la protagonista de la historia junto con un grupo de 4 amigos preadolescentes que se verán involucrados en todas las “cosas extrañas” que ocurrirán en su pueblo. Pero uno de los mayores peligros a los que se tendrán que enfrentar no será el Demogorgon, si no dos abusones de su escuela que la tienen tomada con ellos ¿Por qué? Pues en el caso de esta serie por las razones que llevan a muchas víctimas a ser víctimas: tener alguna diferencia y un desequilibrio de poder.

En algunas de las primeras escenas con estos antagonistas, podemos ver como el acoso escolar que sufren los protas se basa principalmente en la burla y las vejaciones, pero se ve reflejado cómo este acoso viene de largo, cumpliendo otra de las características del bullying, la continuidad en el tiempo y la reiteración.

Es cierto que una de las ventajas con la que cuentan es que son un grupo de amigos, por lo que el aislamiento social no lo sufren y parece que son dos abusones aislados.

Sin embargo, según avanza la serie, y sobre todo gracias a la aparición de Ce, este desequilibrio de poder al que se veían sometidos los protagonistas desaparece, hasta tal punto que uno de ellos, Mike, coge la suficiente confianza para hacer frente a su agresor, Troy. Cuando empieza el enfrentamiento, Ce usa sus poderes para que dicho agresor se orine encima delante de toda la clase, por lo que en ese momento sería nuestro grupo de amigos quien lleva las riendas al haber dejado a su contrincante indefenso y expuesto ante el grupo de iguales.

Pero claro, aquí no queda todo. Los agresores, acostumbrados a ese poder, deciden vengarse y nos enfrentamos a una de las escenas más duras de la primera temporada, con una amenaza física con arma blanca muy “heavy” para la edad de los protagonistas y que pone incluso en riesgo la vida de dos de los personajes. Los agresores se encuentran en un barranco con Mike y Dustin, y Troy coge al segundo, poniéndole una navaja en el cuello y amenazándole con cortarle a no ser que Mike salte por un barranco que, aun teniendo agua al fondo, es una crónica de muerte anunciada. Contemplamos entonces una escena que pone los pelos de punta y que te hace sentir impotente, sobre todo al tratarse de unos críos de tan corta edad. Mike, como buen héroe de toda serie, decide tirarse para salvar a su amigo, pero no os preocupéis, que Mike sale en más temporadas. En ese momento aparece Ce, que estaba desaparecida, salva con sus poderes a Mike y se venga de los abusones, principalmente, rompiéndole el brazo a Troy.

Entonces, ¿qué nos está enseñando Stranger Things?  ¿Qué la violencia se soluciona con más violencia? ¿Qué si te ridiculizan, tú ridiculizas? ¿Qué las situaciones de acoso son el único fenómeno que no es extraño en Hopkins? ¿Qué el bullying solo se acaba cuando tienes una amiga con superpoderes?

Blancos y negros, señoras y señores, tenemos un acoso escolar que puede estar bien representado pero que se soluciona de la peor manera posible, sin ningún tipo de moraleja y sin darle la importancia que hay que darle al acoso escolar. Ponemos de nota un 3 sobre 5 en cuanto a sensibilización se refiere.

Los Simpsons y los “Ja ja” de Nelson

La serie de las series, Los Simpsons. Quién no conoce a nuestra querida familia amarilla, creada por Matt Groening. Los Simpson representa de una manera cómica y sarcástica la sociedad de Estados Unidos desde la perspectiva de sus protagonistas, una familia típica americana de clase media. Y como quieren representar la vida cotidiana, y en la mayoría de sus ocasiones realizar una crítica social, el bullying no podía faltar entre sus capítulos

No obstante, la famosa serie tropieza un poco en cuanto a trabajar el acoso escolar se refiere, y lo utiliza, más que como un argumento común en la serie, como chiste fácil. Hacer una crítica con humor es algo muy difícil de hacer y si no se trabaja bien puede perder su esencia, convirtiéndose en un episodio más sin llevar el mensaje a los/as telespectadores.

El acoso escolar en Los Simpsons aborda en ocasiones capítulos enteros, donde es el tema principal, y en otras muchas situaciones aparece como cameos en tramas completamente diferentes. Los “jajas” de Nelson, el grupo de matones de siempre formado por Jimbo y compañía, Bart pecando de abusón en ocasiones mientras que Lisa, Milhouse, Martin y Ralph son víctimas, etcétera, etcétera.

El acoso que aparece casi siempre sigue los perfiles estereotipados de abusón/a (familias desestructuradas, pobres, repetidores…) y de víctima (estudiantes brillantes, con gafas o alguna otra diferencia con sus compañeros, preferidos de “la profe”, en indefensión…). Las conductas más visibles son motes, vejaciones, amenazas (como robar dinero del almuerzo) y violencia física en varias formas por parte de los niños mientras que, con las niñas, se centra en la exclusión social con Lisa y sus compañeras, por lo que también vemos una socialización de género por parte de la serie en cuanto a violencia se refiere.

Vamos a comentar algunas escenas:

En este capítulo, que, como puede verse por el estilo de dibujo, es de los primeros de la serie, tenemos demasiados puntos y errores a analizar:

  • El acoso que puede observarse es puramente maltrato físico, es reiterado y hay una situación de desequilibrio de poder.
  • La familia la aborda desde diferentes perspectivas dependiendo del sexo de los progenitores:
  • Homer primero vitorea a su hijo porque ha tenido una pelea, tratándolo como algo positivo.
  • Cuando Bart llora por la situación, Homer no deja que su hijo se desahogue.
  • Llaman al agresor “gamberro”.
  • Cuando Marge sugiere hablar con el director (spoiler: RESPUESTA CORRECTA), Homer la desacredita y dice que eso es romper el “código de honor del recreo”, prefiriendo ver a su hijo “antes muerto que chivándose”… Ay, por favor.
  • Poco hay que decir de las reglas del código para ser un “hombre”.
  • Cuando Marge sugiere que sea comprensivo, Homer vuelve a desacreditarla y además se burla de su idea, la única idea buena, que era ser una persona asertiva y hablar y razonar con su compañero.
  • Ojo, que Marge también pregunta por el agresor apelando a un buen conjunto de prejuicios.
  • Finalmente, Homer enseña a Bart que la manera de solucionar la situación que tiene en el colegio es con más violencia (RESPUESTA INCORRECTA).

Es verdad que podemos excusar las cosas que se plantean en este capítulo diciendo que eran “otros tiempos” (al fin y al cabo han pasado más de veinte años) y la sociedad no estaba tan sensibilizada en temas como la igualdad de género y la violencia entre iguales, pero… “Oh my god!”, en capítulos actuales Los Simpsons volvieron a hacerlo:

Querido Matt, gracias por tanto años de diversión amarilla, pero regálanos un episodio donde el acoso escolar se aborde desde una perspectiva más educativa, donde empaticemos con las víctimas, se castigue socialmente el acoso y se encuentre una solución al mismo. O al menos, no lo normalicemos temporada tras temporada. 

13 Reasons Why (Por trece razones), lo que pudo ser y no fue

Por trece razones fue presentada en su momento por Netflix como un futuro fenómeno mundial, una serie revolucionara que adaptaba la novela homónima de Jay Asher y que trabajaría el bullying y cómo puede influir en el suicidio de las víctimas. Pero se quedó en esa intención. Aunque parezca mentira, la serie Por trece razones no aborda bien qué es el acoso escolar (igual que tampoco lo hace la novela, pero esa es otra historia). Más bien, nos encontramos que trabaja sobre todo la violencia sexual en sus diferentes formas. Vamos a explicar las razones por las que la serie no es una serie sobre bullying (y no, no son trece).

  1. En primer lugar, la serie tiene como protagonista a Hannah, una adolescente que en el primer capítulo ya sabemos que se ha suicidado y que asegura que sus compañeros y compañeras de instituto son las personas responsables de su suicidio. El segundo protagonista es Clay, un amigo de Hannah que, además, está enamorado de ella. La serie gira alrededor de 13 cintas de radiocasete que Hannah meticulosamente ha planeado y grabado antes de suicidarse. Cada una está dirigida a uno/a de sus compañeros/as que ella cree responsables de su muerte. Hannah hace llegar estas cintas a cada uno/a para que escuchen su historia. De por sí, el argumento es retorcidillo, y frivoliza la idea del suicidio adolescente e incluso la dramatiza hasta tal punto que la idealiza.  Hay que tener cuidado con esto porque podríamos habernos encontrado con muchos/as adolescentes que se hubieran suicidado siguiendo el modelo de Hannah.

2. Los/as protagonistas de sus cintas son diferentes y cada uno ha cometido un acto que ha afectado psicológicamente a Hannah, pero al ser casos puntuales no hay continuidad en el tiempo, no hay intencionalidad por su parte y tampoco existe un desequilibrio de poder en la mayoría de los casos, los cuales son los tres elementos principales para categorizar como acoso escolar un caso.

3. Casi todas las situaciones que se describen en las cintas están relacionadas con violencia sexual y, aunque esta puede ser una forma de tipo de maltrato en el bullying, no es el caso de Hannah por lo expuesto anteriormente.

  • En la cinta 1, Justin, un chico del instituto, difunde entre sus compañeros/as una foto sacada a traición de la ropa interior de Hannah e inventa un rumor sexual sobre ella. Estaríamos hablando entonces de un delito de sexting.
  • En la cinta 3, los chicos del instituto han realizado una lista con los mejores y peores atributos físicos de sus compañeras, y entre ellas se incluye como mejor “culo” a Hannah, tratándola tanto a ella como a sus compañeras como objetos sexuales. En el caso de Hannah esto se ve acentuado por el episodio de la cinta 1, pero igual de perturbador es para todas
  • En la cinta 4, Tyler, se obsesiona con su compañera y se dedica a hacerle fotos en situaciones íntimas, como desnudándose. Estamos ante una escena de acoso sexual.
  • En la cinta 6, Marcus, otro compañero, también se extralimita con ella en base a los rumores de la primera cinta y la acosa en una cita. Hablaríamos otra vez de acoso sexual.
  • En la cinta 9 y 12, se presencian dos violaciones. En el caso de la cinta 9, Bryce abusa sexualmente de su amiga Jessica y, en la cinta 12, agrede sexualmente a Hannah.

4. En otras de las cintas, ni si quiera encontramos situaciones compatibles con el acoso escolar, como puede ser un enfado entre amigas (Jessica y Hannah), presenciar una violación, ser testigo de un accidente de coche o no llegar a declararse al chico que le gusta.

Ahora bien, no todo va a ser crítica, hay dos cosas que trabaja la serie que están bastante bien:

  • La última cinta va dirigida al orientador de la escuela, culpándole también de su muerte, pues Hannah, cuando estaba a punto de suicidarse, fue a pedir ayuda al orientador. Entonces se ve una adolescente emocionalmente dañada y traumada por todos los sucesos que ha vivido. Es claramente visible que necesita ayuda. No obstante, el orientador no le da ni la importancia ni la ayuda que necesita, lo que podría ser prácticamente una negligencia. Por nuestra parte, nos parece un buen toque de atención para sensibilizar al personal docente sobre la importancia de valorar este tipo de situaciones y actuar antes de que sea tarde.
  • En varios episodios, se ve a la madre y al padre de Hannah, una familia que tenía una única hija y que la ha perdido de la peor de las maneras posibles: con un suicidio sin saber por qué o que podrían haber hecho para ayudar a su hija. Ahora, sobre todo la madre, busca respuestas, vemos en ella reflejado el sentimiento de culpa y la convicción de que luchará hasta saber qué ocurrió con su hija. La serie da una perspectiva del lado de la familia que ayuda a sensibilizar sobre el daño que pueden hacer las situaciones tratadas en la serie.

En definitiva, Hannah ha sido una estudiante con muy muy mala suerte que ha tenido que verse sometida a situaciones muy traumáticas y que han terminado por acabar con su vida, pero no ha sufrido bullying. La serie, a nuestro parecer, no ha llegado a alcanzar el objetivo real que era sensibilizar sobre el acoso escolar.

Y por favor… Esperemos que no todos los alumnos y alumnas estadounidenses sean tan turbios.

Después de esta reflexión, ¿crees que tu hijo/a podría estar sufriendo bullying? ¿Te gustaría que una persona especialista os ayude a superar esa situación? No dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo, te asesoraremos sin compromiso.

3 thoughts on “Bullying y series: un reclamo televisivo

  1. Enhorabuena, un artículo muy interesante. Es increíble cómo no te das cuenta de muchos comportamientos que ocurren en estas series hasta que se analizan con ojo crítico.

  2. Por dios, solo he leído el de los Simpsons. Viendo lo que escribes es obvio que no tienes ni idea de qué va esta serie…es un reflejo de las contradicciones y sinsentidos de la sociedad norteamericana. No pretende ser una serie educativa, pretende ser una serie sarcástica, de burla, para que cada cual saque sus propias conclusiones, construyendo personajes como Homer, que representan buena parte de la mentalidad machista y racista de esta sociedad. Pretender que Homer te dé una lección de ética o de saber actuar ante situaciones como el bullying es ridículo, me hace pensar que no has visto más de dos episodios de la serie. Evidentemente no es una serie no para que la vean tus hijos/as. No todo tiene que tener una intención “educativa” directa. Qué aburrido si fuera todo así.

    1. Hola Pepito,

      Como viene escrito en el artículo, somos conscientes de que la intención de Los Simpsons siempre es la crítica social, en este caso, a la sociedad de EEUU. En la mayoría de sus episodios y bromas, queda muy bien reflejado a través del humor, la ironía y la crítica a diferentes aspectos sociales. No obstante, como también decimos en el artículo, a veces hay que tener cuidado en cómo se enfoca la crítica pues puede perder el mensaje. No pretendemos que Homer de lecciones de ética (aunque muchas veces nos sorprende) pero si que al final del capítulo cale el mensaje. También hay que tener en cuenta de que es uno de los capítulos de las primeras temporadas y también ha cambiado bastante el contexto social. Sentimos si se ha malinterpretado el comentario y como tú, somos muy fans de la serie, hasta tal punto, que usamos frases de Los Simpsons en nuestro día a día en la oficina.

      Por otro lado, agradecerte tu comentario ya que siempre nos viene bien este tipo de opiniones para reflexionar y animarte a leer el resto del artículo

      ¡Que tengas un buen día!

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